Cuento del anciano, el niño y el burro (Moraleja)

A veces nos sentimos tan criticados que entramos en depresión, pensando que no podemos hacer nada bien.

Prestemos atención:


     Esta es la historia de un anciano y un niño, que viajaban con un burro de pueblo en pueblo.

       El burro estaba ya algo viejo, así que se fueron caminando junto a él, en vez de montarse en él.

EL VIEJO EL NIÑO EL BURRO 04

       Llegaron a una aldea caminado junto al burro y al pasar por la calle principal, un grupo de niños se rieron de ellos, gritando:

Jajajajja ¡Mira que par de tontos! Tienen un burro y, en vez de montarlo, van los dos caminando a su lado. Por lo menos, el viejo podría subirse al burro.

       Entonces el anciano se subió al burro y prosiguieron la marcha.

anciano niño burro4

       Llegaron a otro pueblo y al transitar entre las casas, algunas personas se llenaron de indignación cuando vieron al viejo sobre el burro y al niño caminando al lado. Entonces dijeron a viva voz:

¡Parece mentira! ¡Qué desfachatez! Mira a ese viejo sentado en el burro y el pobre
niño caminando.

       Al salir del pueblo, el anciano y el niño intercambiaron sus puestos y siguieron haciendo camino hasta llegar a otra aldea.

anciano niño burro2

       Cuando la gente los vio, exclamaron escandalizados:

¡Esto es verdaderamente intolerable!
¿Han visto algo semejante? El muchacho montado en el burro y el pobre anciano caminando a su lado. 

-¡Qué vergüenza!-

       Puestas así las cosas, el viejo y el niño compartieron el burro. El fiel animal llevaba ahora el cuerpo de ambos sobre su lomo.

anciano niño burro6       Cruzaron junto a un grupo de campesinos y éstos comenzaron a vociferar:

¡Sinvergüenzas!

¿Es que no tienen corazón? ¡Van a reventar al pobre animal!

       Estando ya el burro exhausto, y siendo que aún faltaba mucho para llegar a destino, el anciano y el niño optaron entonces por cargar al flaco burro.

anciano niño burro7

       De este modo llegaron al siguiente pueblo.

La gente se apiñó alrededor de ellos. Entre las carcajadas, los pueblerinos se mofaban gritando:

Jajajjaj, Nunca hemos visto gente tan boba.

Tienen un burro y, en lugar de montarse sobre él, lo llevan a cuestas. ¡Esto sí que es bueno!

¡Qué par de tontos!-

       La gente jamás había visto algo tan ridículo y empezaron a seguirlos.

       Al llegar a un puente, el ruido de la multitud asustó al animal que empezó a forcejear hasta librarse de las ataduras. Tanto hizo que rodó por el puente y cayó en el río, cuando se repuso, nadó hasta la orilla y fue a buscar refugio en los montes cercanos.

       El molinero, triste, se dio cuenta de que, en su afán por quedar bien con todos, había actuado sin el menor seso y, lo que es peor, había perdido a su querido burro”.


MORALEJA

       Las personas siempre tendrán la tendencia a criticarnos; pero debemos recordar ¿qué es lo que queremos? para nuestra vida y actuar según ello.

Anuncios

Un pensamiento en “Cuento del anciano, el niño y el burro (Moraleja)”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s